La procesionaria del pino

13/03/2018

Aunque todos los años, al llegar la primavera, aparece irremediablemente este problema, este año está siendo especialmente complicado debido a las condiciones meteorológicas con la consecuencia de la aparición de multitud de casos, siempre de extrema gravedad.

Collage orugas

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una especie de lepidóptero llamada así por su curiosa manera de desplazarse, formando largas filas (lo hacen así para parecer más grandes frente a sus depredadores). Abundan en bosques de pinos de Europa y América del Sur, donde es una plaga muy extendida. Además de los pinos, habita también en cedros y abetos. En Andalucía, debido a la gran cantidad de estos árboles estas orugas son muy comunes, por lo que llegada la primavera debemos ser muy precavidos.

Las orugas (fase de larva) están cubiertas de pelos urticantes que se desprenden y flotan en el aire. Cuando se entra en contacto con la oruga estos pelillos se desprenden y se clavan en la piel y en las mucosas del perro, labios, lengua, trufa, zonas de alrededor de la boca e incluso a veces los ojos. La sustancia que le confiere esta capacidad urticante es una toxina termolábil denominada Thaumatopina. Son extremadamente venenosas: producen urticarias y alergias en nuestros animales, incluso puede necrosar la zona afectada.

Si estamos paseando por un pinar en estas fechas debemos tener mucho cuidado, tenemos que observar que no haya presencia de estas orugas y vigilar de cerca el comportamiento de nuestro perro por si manifiesta cualquiera de estos síntomas:

  • Se muestra nervioso y agitado.
  • Respira aceleradamente.
  • Agita la cabeza y se frota.
  • Se le inflama la cara, los párpados o la mucosa oral.
  • La inflamación de la lengua impide que cierre la boca.
  • Produce gran cantidad de saliva.
  • Jadea a causa del dolor, se queja.
  • Presenta dificultad respiratoria.

Llegados a este punto una intervención veterinaria es crucial. De ellos puede depender la vida de nuestro perro. Por ello lo principal es acudir con la mayor urgencia a un centro veterinario.

¿Cómo debemos proceder? Lo primero es alejarnos de la zona para evitar nuevos contacto que empeoren la situación. Debemos comprobar que el perro respira sin dificultad y le abriremos la boca, con cuidado, para observar el estado de la lengua y las mucosas y así localizar la zona afectada.

Debemos lavar la zona con suero fisiológico o en su defecto agua lo antes posible, si el agua está tibia mucho mejor, ya que el calor ayuda a disminuir la toxicidad. Sí es muy importante que se lave la zona evitando que el perro trague el agua. Debemos lavar de dentro hacia fuera para tratar de sacar los pelos de las orugas hacia el exterior. Si la zona afectada son los ojos lavar con abundante agua o suero.

No debemos frotar la zona bajo ningún concepto, ya que si lo hacemos contribuiremos a que los pelos se rompan y aumente su toxicidad. Una vez realizada esta primera asistencia es hora de acudir con urgencia al veterinario, de ello puede depender la vida de nuestro perro.

Recordar que estas orugas no solo son peligrosas para nuestros perros, también son tóxicas para nosotros, en especial los niños, así que lo más prudente es evitar los sitios donde por esta época del año aparecen estos animalitos.